domingo, 25 de noviembre de 2012

Ese, este, estos.

Los malditos Starbucks que no cambian, todos son iguales, tan salvajes y asesinos que se encargan de hacerte recordar la maldita soledad en la que se encuentra tu vida. Así son, ese, este y estos.

Sus malditos vasos rojos que los imagino rozando tus labios tan perfectos en una noche húmeda limeña mientras esperamos sitio para cenar. Ese día conquistamos otro, lo hicimos nuestro, pero luego llego el día de separarnos de esos perfectos momentos. La vida es dura pero hay cosas que tenemos que aceptar sin chistar.

Las cosas no son fáciles me digo a mi mismo, y hay que seguir luchando hasta conseguir lo que queremos/necesitamos/amamos. En caso no lo logre podré sentirme mejor porque hice todo todo lo que pude.

Ahora no esta escrito en una servilleta, pero es desde tu IPad y en ese, este, estos.

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