domingo, 25 de noviembre de 2012

Ese, este, estos.

Los malditos Starbucks que no cambian, todos son iguales, tan salvajes y asesinos que se encargan de hacerte recordar la maldita soledad en la que se encuentra tu vida. Así son, ese, este y estos.

Sus malditos vasos rojos que los imagino rozando tus labios tan perfectos en una noche húmeda limeña mientras esperamos sitio para cenar. Ese día conquistamos otro, lo hicimos nuestro, pero luego llego el día de separarnos de esos perfectos momentos. La vida es dura pero hay cosas que tenemos que aceptar sin chistar.

Las cosas no son fáciles me digo a mi mismo, y hay que seguir luchando hasta conseguir lo que queremos/necesitamos/amamos. En caso no lo logre podré sentirme mejor porque hice todo todo lo que pude.

Ahora no esta escrito en una servilleta, pero es desde tu IPad y en ese, este, estos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Escribo.

Escribo mirando por la ventana una calle que no es la mía, donde pasan carros que no conozco y mis vecinos no son mis vecinos. Estoy tratando de recrear mi espacio, mi mundo, mi lugar en el cuarto de una casa donde me siento un intruso, donde no se los trucos de las cerraduras, y donde llegar borracho es un problema porque no me conozco el camino de memoria.

Escribo recordando mis días en mi Lima la Gris, en mi calle con rejas en la esquina, las conversaciones con mis amigas mientras el cigarro se consume entre mis dedos. Recordando el caminar a paso lento de mi abuelita que se pasea por toda la casa desde muy temprano mientras yo sigo durmiendo. Recordando mi cuarto desordenado con banderas multicolores colgadas por las cuatro paredes mientras mi mama grita: ¡Luis ordena tu cuarto!.

Escribo extrañando esa relación tan real que se termino hace unos meses y de la cual tendría mucho que contar pero se terminaría el post hablando de solo eso. Extrañando el buenas noches a su lado y el buenos días con un beso, extrañando nuestro domingo de pijama y desayuno en la cama. Extrañando y sintiendo tus caricias, besos y abrazos, por mi cuerpo, cuello y labios.

Escribo pensando en todas las cosas que tengo que hacer con las chicas del Centro Juvenil Futuro, en como mariconear cada vez mas a la sociedad con mis amigas las chibolitas.com y como hacer un mejor activismo.

Escribo sabiendo que voy a regresar y que todo seguirá igual, yo habré cambiando, porque he extrañado a mis amigas, necesite a mi familia y aprendí de la vida.

Mere.


martes, 15 de mayo de 2012

Pies, ¿para qué los quiero?

Paloma que buscas llegar conmigo
no importa si el amor cambia de forma.
Y vuelas ciega siguiendo a mi sombra
Y volar a ciegas no es tu destino.

Tu sed siempre renace cerca mío
y al verte llegar eres mi regalo
Eres calma que siempre pierdo y gano
Alegrías y lágrimas que río

No intentes cambiar el mundo sola
Soy tu elefante y tú mi paloma
Sólo cambia tu llanto y deja el miedo

Te pido que corras siempre a mi encuentro,
por tierra, por aire, horas y sueños,
Y respondas: pies, ¿para qué los quiero?