lunes, 6 de junio de 2011

Sabina yo?

En la oficina casi vacía y silenciosa.

pienso en ti todo el día,

recordando el día que me regalaste una rosa,

roja, perfecta y hermosa

y prometiste que me amarías todos los días.


Emocionado veo mi celular al sonar,

veo tu nombre, ya no puedo ni hablar

y mi corazón suena como tambores al redoblar

tan fuerte que no me dejan ni soñar.


Ya no me importa soñar, si con abrir

los ojos y verte en la mañana a mi lado

supera en mi vida a todo lo soñado

ahora la realidad que ya no es pasado

es estar a tu lado hasta juntos morir.


Fácil no es de ti despedirme

escribir para ti tampoco

pero escribo como un loco

que anda enamorado en la vida

cantando de amor por la subida

una melodía que tu podrás pedirme.





Mere.