miércoles, 27 de mayo de 2009

Sin suerte

Esta es la historia de Andre Rivera, mi mejor amigo, es chato, flaco a pesar que come todo el día, tiene el cabello lleno de rulos mal formados y su cara es indescriptible. El es homosexual, su opción no importa pero quiero que se hagan una idea mas exacta de el.Es amigable, consejero y muy especial si lo llegan a conocer a fondo, pero no todo es color rosa con el, cuando se molesta y eres especial para el, como yo, te dice las cosas en tu cara sin titubear, esperando que reflexiones.


El hecho de este pequeño relato es para contarles un poco de su vida, la vida amistosa y amorosa que lleva. El no tiene enamorado por eso tiene todo su tiempo libre para disfrutarlo con nosotros, digo nosotros porque somos muchos quienes lo consideramos nuestro mejor amigo, siempre que lo llamamos o necesitamos esta ahí sin poner peros, las únicas veces que no puede es cuando los “Mosqueteros Brillosos”, su otro grupo de amigas ya lo llamaron.


A veces el me dice que no le gusta salir con nosotros cuando salimos en pareja, no porque tenga vergüenza de salir con su enamorado, eso no es problema para el, el problema es que no tiene enamorado, novio, pareja, gil, esposo o como lo quieran llamar.


Da la vida por nosotros, para no sentirse solo, como el dice: “para no sentir mi vida sin existencia, no quiero ahogarme en un charco de soledad y tener que vivir con un corazón sin sentimiento”.


Espero que vayan entendiendo su historia, no creo que sea su destino quedarse solo porque si ah tenido enamorado, hace poco tuvo uno, tuvo una relación imaginaria como el dice, muy bonita por lo que me contaba y llena de amor, se le notaba diferente, había cambiado drásticamente, no tenia mucho tiempo para nosotros, pero era comprensible, estaba enamorado y era feliz, no nos importaba mas, que importaba si no salía con nosotros un fin de semana o no nos confirmaba porque tenia que ver que día saldría con su esposo, como le decía, lo que si nos importaba era que no estaba solo y que había encontrado alguien que llenara su corazón.


Luego de un tiempo de tanta felicidad, de historias mal cantadas al oído, de quedarse en silencio por Francesco, su ángel, después de la alegría infinita por ese corto, cortísimo día de la semana en que se veían y eran verdaderamente felices, después de tantas cosas mas, termino, le llego el final a su relación que lo ponía tan feliz.


Volví hablar con el hace poco y me dijo que había regresado a la normalidad, su normalidad que es estar solo con sus amigos, vivir pendiente de ellos y llenar su corazón solo de alegrias.


Llegue al final de la historia de Andre, el tiene muchos detalles guardados sobre su relación, lo poco que yo les cuento me lo dijo cuando estábamos de noche en un parque, hablando de el y de mi.


Mere.

2 comentarios:

Aldo dijo...

No se puede estar solo

Me pediste que escriba, cosa que últimamente es muy complicada para mi y para muchos. Porque parece que ya todo esta escrito: exquisitos poemas de amor como Neruda, historias fantásticas como el Macondo de Márquez o explicaciones de lo mundano de Kundera. De que escribir entonces, de mi vida o de la tuya que ¡vanidad!, del friaje en puno ¡que tristeza!, del programa de gisela o Magali, ¡que enfermedad!.

Escribir de que, del rechazo a la soledad como tu amigo Andre que para los mismos efectos puede llamarse Luis o Aldo, Giuseppe o Hermelinda, porque creo que es algo digno de expresar: la constancia en que algunos nos empecinamos en no estar solos.

Esa constancia que hace que muchos se levanten un sábado después de haber estado cansados por trabajos o estudios, que logra que se levanten y digan “la noche es joven” solo porque en el fondo no quieren que esa noche acabe solos. O aquellos que olvidándose de la “chanchita” compran las cervezas que faltan solo para que sus acompañantes no los dejen solos.

O el temor a la soledad, que para mi es un sacrificio voluntario. Ese sacrificio que se hace con gusto y te lleva a aguantar cosas como “una relación imaginaria”, como le paso al pobre de Andre, o como le sucede a las mujeres que dicen “me engaña pero es un buen hombre, me cumple y lo amo”. Esa conciencia de saber que las cosas anda mal pero me sacrifico con sonrisa incluida por no estar solo o sola.

Que miedo con la soledad, es tan grave, que puede llegarte a levantar aunque estés cansado, a sacrificar tus ahorros por ratos de deschave, a aguantar el desamor por un rato de compañía. Simplemente no lo creo. Y no es porque niegue la existencia del temor a la soledad como nuestro amigo Andre (ya me di cuenta que ese chico también es mi amigo). Si no porque creo que no se puede estar solo!

Y no digo esto por la imagen tierna y complaciente de la presencia de amigos que siempre están (o no) –porque eso de hacer amigos por no querer estar solo me suena a querer sembrar un árbol de plátanos no para comer los plátanos sino por la sombra que da – loco no!!!!,

Sino comento lo anterior por las rutinas y las formas en que se está diseñando el mundo. Puedes estar solo en medio de tantos zumbidos del msn, de las llamadas del facebook, de la gente que se llena y te aplasta en el micro, de la necesidad que te crean los anuncios en cada esquina de saga falabella o el celular más moderno. Se puede estar solo: si tienes metido en la mitra más de 500 años de imposición religiosa que cada vez que quieres ser libre te grita desde tus entrañas (eso esta mal!!!). No lo creo.

Por eso le digo a Andre, a Luis, a Giussepe, Hermelinda, a mi mismo y a todos los que mencione en estas palabras que busquemos la soledad, porque al fin y al cabo ella nos encontrará cuando dejemos de preocuparnos si estamos o no con alguien alrededor, si pensamos libres o contaminados, ella te encontrara y recién allí descansaremos en paz.


Por último quiero dedicarle estas últimas palabras al dueño de este blog, a ese chico (porque es chico aún), inteligente, tierno, a veces lujurioso, otras preocupado y hasta prepotente. Esas virtudes que son tan dulces cuando aún los años lo permiten. Enviarte un saludo luisito por las sonrisas regaladas, el calor empeñado, por haber logrado que no coma nunca más burger king. Un abrazo desde mi trinchera virtual y si vez a Andre dile que si se siente solo me busque 

Aldo Aliaga Valverde
aldo_contranaturas@hotmail.com
Miembro del Coletivo Contranaturas

Luis Mere dijo...

Aldo, muchas gracias por tu comentario, pero no era burger king, era bembos.. Que mala memoria, la vejez! =D