lunes, 18 de mayo de 2009

Homofobia y discriminación laboral

Hace poco, Joaquín fue despedido de su trabajo por falta de experiencia en la nueva área en la que fue designado hace dos meses atrás. Él supone que es una excusa, puesto que se encontraba entre los profesionales más calificados de la empresa, inclusive con una MBA a puertas, cualquier empresa de la competencia le sonreiría, pensó más de una vez.

En el día de su despedida, organizada por sus colegas de trabajo, al que su jefe como es lógico no asistió, Joaquín se dio con una ingrata sorpresa, por boca del asistente de Gerencia, se enteró que su despedida fue por motivos de comportamiento. Al parecer las suaves maneras de Joaquín, fueron determinantes para que su jefe dilucidara que es gay.

La homosexualidad no es impedimento para realizarse como profesional, cualquiera de los campos donde nos disponemos a laborar, es una oportunidad para demostrar que la sexualidad la dejamos en las cuatro paredes de nuestra habitación, como debería ser.

Los patrones de comportamiento no son especulativos, nadie puede hacer un diagnóstico de acuerdo a características que podemos asumir como parte de nuestra formación familiar o desenvoltura social. La homosexualidad no es motivo de incompetencia, no es más que una opción o condición sexual.

La discriminación laboral comprende el trato de inferioridad dado a personas por motivos ajenos a su capacidad dentro del ámbito de la libertad de trabajo y derecho al mismo.

Entre las definiciones que podríamos tomar para referirnos a la discriminación laboral, la más idónea, correcta y completa, por entender que emana de la entidad más facultada para dar este tipo de consideraciones, es la que da la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “...El termino discriminación comprende: cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”.

Todos, absolutamente todos, tenemos derecho al trabajo, a la estabilidad laboral, nadie puede ser despedido de manera intempestiva y mucho menos por motivos subjetivos y ajenos al desempeño profesional.

Joaquín, sabedor de sus derechos, al enterarse de los verdaderos motivos de su despido, empezó una serié de acciones, las cuales, le dieron la oportunidad (un tiempo después) de volver por la puerta grande.

La lucha contra la discriminación también ha conducido al surgimiento de los movimientos de derechos civiles y en contra del racismo en todo el mundo. La igualdad ha sido una fuerza impulsadora en todos los movimientos importantes de liberación nacional que han luchado por la libre determinación en Asia, África y América Latina y el Caribe. Las luchas de los campesinos en Asia y América Latina y el Caribe también reclamaban el fin de la discriminación. Los movimientos de derechos civiles en los Estados Unidos durante los decenios de 1950 y 1960 lograron la eliminación de las leyes de segregación de los afroamericanos. En muchos casos las luchas trascendieron las fronteras nacionales para convertirse en luchas mundiales, como ocurrió con los movimientos de mujeres y de trabajadores.

Todo ello impulsó a una mayor igualdad y menor discriminación en las normas, los valores, las instituciones y los criterios jurídicos. Actualmente se valora más la tolerancia de otras personas. La diversidad es considerada como algo positivo y no como deficiencia. La gente aprecia el multiculturalismo y la solidaridad humana.

Sin embargo, la discriminación sigue formando parte de nuestras vidas y esto es porque la normas pueden haber cambiado, pero no con suficiente rapidez ni en todas las esferas importantes. La no discriminación y la igualdad pueden haber sido reconocidas en las leyes, pero sigue existiendo discriminación en las políticas, la asignación de recursos y la prestación de servicios sociales públicos.

Por tanto, incluso con las normas nuevas, la discriminación y la desigualdad siguen difundidas en casi todos los países. Tal vez se reconozca oficialmente el derecho a la igualdad de salario, igualdad de oportunidades de empleo y de participación política, pero sin un mecanismo eficaz que haga cumplir esas leyes subsistirán la diferencias en esas esferas para las mujeres, las minorías étnicas y por motivos de credo.

Esta experiencia no muy grata para Joaquín, le sirvió para reafirmarse homosexual convicto y confeso, lo que antes era sabido a medias tintas, hoy es una verdad ineludible y sana, que le permite ser como es, dentro del respeto de sus valores y virtudes.

Este es un caso típico de homofobia, donde las inseguridades del homofóbico salen a relucir ante el primer “motivo” escandaloso, que lo conlleva a discriminar sin pena ni gloria a quien considera nociva para su empresa, institución y organización.

Si alguna vez, amigo lector, se sintió tocado por este tipo de discriminación, denúncielo, las leyes protegen y da estabilidad a quien ostenta de un trabajo, no es causal ni sinónimo de despido, mientras no esté reñido con la ética o la falta de profesionalismo.

En la actualidad, Joaquín cuenta su experiencia que sirve a miles de homosexuales como iniciativa para hacer frente a un problema muy común. Enfrentémonos pues a quienes consideran que ser homosexual es sinónimo de mal desempeño y desprestigio en las instituciones que laborarmos.


Si dejan comentario poner su nombre. Gracias.

Mere.

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